Dioxitek sufrió una denuncia periodística en Córdoba donde se revelaron supuestos malos manejos del uranio y otros materiales radiactivos.
La estatal, dependiente del Ministerio de Economía de la Nación a cargar de Luis Caputo, quedó en el foco de la polémica en Córdoba por presuntos desmanejos en el tratamiento de materiales radioactivos como el dióxido de uranio y el Cobalto-60.
Dioxitek S.A., es la empresa estatal argentina encargada exclusivamente de producir el dióxido de uranio (UO2) de grado cerámico utilizado como combustible en las centrales nucleares de Embalse, Atucha I y II. En 2025, la compañía marcó un récord histórico al producir 190 toneladas de este material esencial para la soberanía energética del país.
Grave Denuncia
La denuncia surgió de un contacto de empleados de la planta de Alta Córdoba (Córdoba capital) con el medio local La Voz.
Según el reporte del sitio cordobés, los descargos bajo reserva de identidad indicaron una serie de accidentes que darían cuenta de un presunto deterioro en la actividad de la empresa, clave para el circuito de la energía nuclear en Argentina.
En esa y otras sedes se trabaja en la fabricación de combustible nuclear para las centrales Atucha I, Atucha II y Embalse.

Dos accidentes, al menos
Al respecto, los trabajadores decidieron avanzar con la denuncia pública a pesar de los contratos de confidencialidad que rigen en la empresa.
El reclamo corrió por parte de la falta de reporte a las autoridades nucleares nacionales, como lo son la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) y la Autoridad Regulatoria Nuclear (ARN).
En ese sentido, los señalamientos dieron cuenta de al menos dos presuntos accidentes recientes que habrían involucrado la exposición de personal a material radiactivo. Uno de ellos implicó la rotura de una máquina “irrecuperable” y otro la fuga de uranio por una de las tuberías de las instalaciones.
La dirección de la empresa estatal rechazó las acusaciones ejecutadas en los artículos de La Voz y cuestionó las fuentes periodísticas que dieron lugar a las mismas.
Prácticas irregulares y desmanejo libertario
Sin embargo, la polémica avanzó con más detalles revelados por supuestos empleados. Además, se denunciaron prácticas irregulares en el manejo de los desechos nucleares, tales como el lavado de ropa de seguridad sin tratamiento del agua residual, el almacenamiento inapropiado de desechos potencialmente radioactivos y la falta de control médico sobre las dosis a las que se expone anualmente el personal.
Las denuncias en Córdoba llegaron justo después de que el Gobierno nacional, mediante el Ministerio de Economía, aprobara el Presupuesto 2026 para Dioxitek S.A.

Dioxitek
En el mismo se prevé un superávit de $775.000.000, tras ejecutar gastos operativos por $25.535.000.000. Ese equilibrio fue objeto de señalamiento en las denuncias volcadas a la prensa cordobesa, como parte de un cuestionamiento dirigido al empobrecimiento de la cultura de seguridad interna y en el manejo de materiales sensibles.
Todo ello en medio de un entorno urbano, ya que la planta está enclavada en medio de la ciudad de Córdoba.