Una anomalía magnética está afectando a Argentina, Brasil, Uruguay y parte de Sudamérica, según explicó la NASA. Después de haber sido descubierta en 1958, ahora se ha observado que está creciendo con gran intensidad.
Por tal motivo, el estudio publicado en la revista Physics of the Earth and Planetary Interiors, detalló que la Anomalía del Atlántico Sur (AAS) está siendo un principal foco de los científicos por sus posibles consecuencias.
La Anomalía del Atlántico Sur (AAS) es una región donde el campo magnético terrestre es más débil, permitiendo que partículas cargadas del Sol lleguen más cerca de la superficie, afectando satélites y tecnología espacial, aunque no a la vida en la Tierra. Se debe a la no-alineación del centro magnético con el centro geográfico de la Tierra y se está expandiendo y dividiendo, presentando un reto para la seguridad espacial y obligando a estaciones como la ISS a protegerse.
Esta anomalía se extiende entre Sudamérica y África, abarcando un área comparable al tamaño de Europa y afectando de manera directa a naciones como Argentina, Brasil y Uruguay.
Anomalía en crecimiento con foco en Sudamérica
Según un estudio, la AAS ha experimentado un crecimiento del 1% en la última década, lo que equivale a la mitad del territorio de Estados Unidos. Desde 2014, esta anomalía magnética ha aumentado y debilitado, desplazándose hacia el oeste sobre África, aunque con variaciones más marcadas en las cercanías de Sudamérica.
En Argentina, la proximidad geográfica implica un mayor riesgo de exposición a partículas energéticas, especialmente en vuelos comerciales de latitudes elevadas o en infraestructuras satelitales que sobrevuelan la zona.

La misión Swarm de la ESA, lanzada en 2013, ha proporcionado imágenes satelitales clave que muestran cómo la anomalía del campo magnético ha evolucionado. En 2025, las mediciones revelan:
Impacto en satélites y sistemas GPS: los satélites que pasan sobre territorio argentino están expuestos a niveles de radiación más elevados, lo que incrementa considerablemente las probabilidades de averías electrónicas o interrupciones temporales del servicio. Estas fallas podrían generar problemas en telecomunicaciones, sistemas de navegación y predicciones del tiempo en toda la zona afectada.
Mayor exposición a radiación para personas: las tripulaciones y pasajeros de vuelos transoceánicos que cruzan Sudamérica reciben una dosis algo superior de radiación cósmica, debido a la menor protección que ofrece el debilitado campo magnético en esa región.
Riesgos a futuro: de seguir expandiéndose la anomalía, se podrían complicar seriamente las operaciones espaciales y, en un escenario más amplio, alterar el comportamiento general del campo magnético terrestre, lo que podría intensificar los efectos de futuras tormentas solares.
La Anomalía del Atlántico Sur (AAS) representa una región debilitada del campo magnético terrestre, actuando como un escudo protector contra la radiación solar y cósmica. Esta anomalía se extiende entre Sudamérica y África, abarcando un área comparable al tamaño de Europa y afectando de manera directa a naciones como Argentina, Brasil y Uruguay.
Impacto de la Anomalía del Atlántico Sur en astronautas y clima
Una investigación reciente sugiere que la Anomalía del Atlántico Sur podría estar relacionada con cambios en el clima global, ya que el debilitamiento del campo magnético puede influir en patrones atmosféricos.
Los científicos están analizando cómo esta anomalía podría afectar no solo a la tecnología, sino también a la biodiversidad en la región, dado que la radiación adicional puede impactar en ecosistemas locales.
Además, se ha observado que la AAS podría estar vinculada a un aumento en la actividad sísmica en áreas cercanas, lo que plantea nuevas preguntas sobre la interacción entre el campo magnético de la Tierra y los fenómenos geológicEste hallazgo ha llevado a un mayor interés en la investigación multidisciplinaria que aborde tanto los efectos magnéticos como los geológicos en Sudamérica.