Periferia

17 de Julio de 2020

INVAP firmará el contrato para el diseño y la fabricación de ARSAT 3

Antes de septiembre la empresa estatal rionegrina de alta tecnología iniciaría las tareas de diseño y fabricación del tercer satélite de ARSAT 3, suspendido por el gobierno de Macri. Las tareas demandarán al menos tres años.

Si bien hoy las expectativas del sector espacial argentino están depositadas en el lanzamiento del satélite observacional SAOCOM 1B, los actores que intervinieron en la fabricación, diseño, equipamiento y desarrollo de los satélites ARSAT 1 y 2, ya se están haciendo gestiones para poner en marcha el diseño y la fabricación del satélite ARSAT 3, contemplado en el Plan Satelital Geoestacionario Argentino, aprobado por el Congreso, en 2015. 

Es que, a más tardar mediados del mes de agosto, la estatal rionegrina de alta tecnología, INVAP, firmará con la empresa ARSAT, del Estado nacional, el contrato para la construcción del tercer satélite geoestacionario de comunicaciones, el suspendido ARSAT 3 y una vez que se dé este paso legal, el desarrollo y la fabricación en la sede de la compañía rionegrina de Bariloche, tendrá una duración estimada de tres años. 

ARSAT 3 es parte del proyecto que, tras el lanzamiento del satélite de Telecomunicaciones ARSAT 2, en septiembre de 2015, anunció la ex presidenta Cristina Fernández, al enviar al Congreso de la Nación de la Ley 27.208 de Desarrollo de la Industria Satelital, aprobando el Plan Satelital Geoestacionario Argentino (PSGA) 2015-2035. 

Se trata de un ambicioso proyecto de desarrollo espacial a 20 años, que proyectó la fabricación de ocho satélites, entre los que se que se encuentran los SAOCOM (observacionales) y los ARSAT (de Telecomunicaciones), además del desarrollo de estaciones terrenas de monitoreo, lanzadores propios, y el manejo de las redes 3G y 4G, a nivel local. 

Los años de Cambiemos 

ARSAT 3 debía comenzar su fabricación en 2016, sin embargo, el triunfo electoral de Mauricio Macri a nivel nacional lo cambió todo, ya que se discontinuó el desarrollo de los satélites telecomunicacionales, y se descartó como área estratégica y como “política de Estado” a buena parte del incipiente desarrollo de la industria espacial.  

El Gobierno de Mauricio Macri, sin embargo, no congeló por completo las acciones de desarrollo satelital, pero apostó al desarrollo de satélites observacionales, como lo es el SAOCOM 1B, que se lanzará a fin de mes.  

Entre ambos satélites, los observacionales y los de telecomunicaciones, existen diferencias técnicas y de función, pero también productivas y de desarrollo territorial muy nítidas, por el impacto que tienen en la economía productiva nacional. 
 
Mientras los observacionales aportan datos de suelos, incendios, inundaciones, fertilidad, por lo general ligada a servicios brindados a la economía primaria (agro), los de telecomunicaciones implican un despliegue tecnológico complementario en el orden territorial, con impacto en pequeñas, grandes y medianas empresas. 
 
Relanzamiento del Plan Satelital Geoestacionario Argentino 

Tras los cuatro años del gobierno de Mauricio Macri, el desarrollo de ARSAT 3, y del Plan Satelital Geoestacionario Argentino, fue nuevamente puesto en la agenda de las políticas del Estado.  

Así lo expresaron en el mes de febrero de 2020, antes de la pandemia, en la Estación Terrena que ARSAT tiene en la localidad bonaerense de Benavidez, las nuevas autoridades nacionales al presentar el “relanzamiento del plan satelital geoestacionario”, del que participó la secretaria de Innovación Pública de la Jefatura de Gabinete de Ministros, Micaela Sánchez Malcolm, junto al subsecretario de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones, Martín Olmos; el Presidente de ARSAT, Pablo Tognetti; y el Gerente General de INVAP, Vicente Campenni.  

En tal sentido, el tercer satélite de la flota geoestacionaria de ARSAT, fue reflotado y se anunció como el primero de alto rendimiento y que tendrá, dentro de sus objetivos principales, brindar banda ancha sobre el territorio argentino. 

Sánchez Malcolm manifestaba que “este proyecto es una política de Estado muy importante para nosotros. Debemos igualar derechos y gestionar políticamente para garantizar la universalización de la conectividad”. 

“Este hito, el lanzamiento de ARSAT-1 segunda generación, es una continuidad de una política que fue iniciada durante la segunda presidencia de Cristina Fernández de Kirchner y que está fuertemente impulsada por la Presidencia de Alberto Fernández y por la Jefatura de Gabinete de Ministros a cargo de Santiago Cafiero. El Estado es el actor fundamental para igualar derechos sin el cual es imposible garantizar el acceso universal a internet o el acceso a la conectividad”, comentaba la secretaria. 

Tanto desde el operador satelital argentino como de la empresa de tecnología rionegrina sostuvieron que el lanzamiento del tercer satélite está previsto para el 2023.  
“Poder contar con soberanía en materia de telecomunicaciones es fundamental para nosotros. Eso hace que tengamos una posición estratégica internacional pasando a ser uno de los pocos países con capacidad plena de desarrollar satélites de semejante envergadura”, agregó Tognetti. 

Firma inminente del contrato 

Los ARSAT son satélites que orbitan a 36.000 kilómetros de distancia y a una velocidad proporcional a la que gira la Tierra sobre su eje, de tal modo que siempre está sobre el mismo punto del planeta. 

Esto le permite vender servicios de telefonía, datos y televisión en un amplio espectro del continente. La empresa tiene ingresos constantes de parte de clientes privados, no sólo de Argentina, lo que le permitiría prescindir de aportes del Tesoro para financiar una nueva misión espacial. 

El gerente de Proyectos Espaciales de Invap, Gabriel Absi, que lidera la misión de la empresa en Cabo Cañaveral, le dijo al diario regional “RÍO NEGRO” que “ambas empresas están puliendo los últimos detalles del contrato para firmarlo entre este mes y el que viene”. 

ARSAT 3, con energía solar 

El Arsat-3 no tendrá propulsión con combustible líquido sino con energía solar. En los dos anteriores, la mitad de su masa correspondió a hidracina y tetróxido de dinitrógeno. Al entrar en contacto se inflaman espontáneamente sin necesidad de oxígeno, que es precisamente lo que falta en el espacio. 

La inmensa mayoría de ese combustible se gasta en las maniobras para acomodar el satélite a su órbita porque el cohete lanzador lo deja en un viaje elíptico a unos 300 kilómetros de la Tierra y debe llegar hasta una órbita a 36.000 kilómetros, que es donde puede viajar a 11.000 kilómetros por hora para quedar “quieto” en relación con la velocidad en la que gira el planeta. 

El combustible restante se utiliza para corregir de manera periódica la órbita. Y cuando se acaba, se termina la vida útil de un satélite. Es por eso que el reemplazo por energía solar permite extender la vida útil del Arsat-3 y además bajar el peso del satélite, que en vez de ser lanzado con 3.000 kilos de masa, calculan que saldrá de Bariloche con unos 1.800. 

Tres años de fabricación 

Absi le explicó al diario provincial “Río Negro” que, una vez alcanzado el acuerdo sobre las características del Arsat-3, los siguientes 20 meses serán de desarrollo de la ingeniería. La construcción demandará otros 16 meses, incluidos los ensayos. 

Arsat e Invap construyeron en el mismo terreno donde está la sede central de la empresa estatal rionegrina el Centro de Ensayos de Alta Tecnología (Ceatsa se llama la sociedad entre ambos), que desde el Arsat-1 permite hacer pruebas a los satélites para someterlos a las condiciones de lanzamiento y de vida en el espacio, además de la medición de la calidad de sus comunicaciones con la Tierra. 

INVAP se diversifica 

Desde la estatal rionegrina INVAP, consolidaron desarrollos en relación con la medicina nuclear a lo largo del continente, lo que permitió equilibrarse, ante la suspensión del proyecto ARSAT, durante la gestión del macrismo. 

En reglas generales, los clientes de Invap son estatales, pero diseminados en los cinco continentes. La construcción de centros de medicina nuclear, como Intecnus en Bariloche, le dio una nueva experiencia a Invap. Hizo 10 en Argentina, 19 en Venezuela y ahora construye 3 en Bolivia. 

Invap Sistemas Médicos es la marca con la que, además de estos centros llave en mano, vende equipamiento de radioterapia, braquiterapia y terapia radiante mediante un convenio con tres compañías líderes en el mercado internacional. 

Otro de los servicios que ya realiza y promueve con mayor énfasis ahora es el del mantenimiento preventivo de las construcciones y el equipamiento. Su experiencia en este campo también es extensa y se complemente con el perfil nuclear, que fue el primero en desarrollarse en Invap: la venta llave en mano de reactores de fabricación de material médico y de investigación. 

Esta nueva área de la empresa, que viene a reemplazar la de TICs, que hacía soluciones para la televisión satelital esencialmente, también ofrece el diseño de búnkers para equipos de medicina nuclear, cálculos de blindaje, construcción de obras civiles e implementación regulatoria según normativas locales. Y programas de capacitación y entrenamiento de personal. 

Dólares en tiempos de restricciones 

Las exportaciones de Invap tienen un doble impacto en nuestro país: la venta de tecnología, desarrollo intelectual y mucho valor agregado, y el ingreso de divisas en tiempos de restricciones con el dólar. 

Los servicios que se venden a partir de estos desarrollos (observación de la tierra con los Saocom y comunicaciones, con los Arsat) también generan la exportación de servicios de alta tecnología. Como contrapartida, la mayor cantidad de material que se precisa para construir un satélite se importa. 

Fuente: Diario Río Negro 

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