Según el último informe de análisis presupuestario del Grupo Economía, Política y Ciencia del Centro Iberoamericano de Investigación en Ciencia, Tecnología e Innovación, la Función Ciencia y Tecnología sigue bajando su mínimo en la serie histórica que se remonta a 1972: 0,164% del PBI, por debajo incluso de momentos críticos como 1976 y 2002. Además, el valor incluye partidas sin relación con actividades de ciencia y tecnología; sin ellas, el porcentaje baja a 0,155%.
Además, el Grupo EPC volvió a explicar que “se trata de un ajuste transversal que alcanza a todos los organismos, con pérdidas reales de entre el 20% y el 90% según el caso”. En ese sentido, el CONICET acumula una caída del 34,6% desde 2023, mientras que los organismos transversales son los más afectados: la ex MINCyT (hoy Secretaría de ICT) pierde 86,5% y la Agencia I+D+i, 89,2%.
Un derrumbe que lleva la ciencia a su mínimo histórico
A su vez, el Programa 48 de Federalización de la Ciencia, Tecnología e Innovación, que ejecutaba fondos de la Ley 27.614 de Financiamiento de la Ciencia, quedó totalmente desarticulado y perdió el 99,3% de su presupuesto.
Visto desde otro ángulo, la política presupuestaria redujo la masa salarial del sector en un tercio, la inversión en bienes de capital en un 37%, los insumos básicos para la actividad científica en un 58% y las transferencias intersectoriales (incluyendo al sector privado, universidades y provincias) en un 88,5%.
El informe completo del Grupo EPC: