Un equipo de científicas de la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional del Litoral (FCA-UNL) y del ICiAgro Litoral confirmó por primera vez la presencia de roya de la vid en Argentina. El hallazgo se produjo en ejemplares de la variedad Niagara Rosada ubicados en Esperanza y San Justo, Santa Fe, y fue comunicado al sistema nacional de vigilancia fitosanitaria.
La roya de la vid es una enfermedad de las plantas causada por el hongo Phakopsora euvitis, el cual ataca principalmente las hojas del cultivo y puede reducir de forma grave la producción de uvas. Recientemente, esta plaga fue detectada en la región y de acuerdo con informes recientes sobre su expansión en el país, también puede afectar a otras plantas de jardín.
La detección fue reportada al Sistema Nacional de Vigilancia y Monitoreo de Plagas (SINAVIMO) mediante la Comunicación Nº 1508. Se trató de un registro inédito para el país, ya que el patógeno no figuraba hasta entonces entre los identificados en el territorio argentino.
El trabajo estuvo a cargo de Laura N. Fernández, María Alejandra Favaro y Roxana Maumary, integrantes de la cátedra de Fitopatología de la FCA-UNL y del instituto de investigación.
Las especialistas inspeccionaron plantas, tomaron muestras y analizaron el material recolectado para determinar el organismo asociado con los síntomas.
Los estudios identificaron al hongo Phakopsora euvitis, también denominado Neophysopella tropicalis.
Además, las investigadoras realizaron pruebas de patogenicidad para comprobar que el microorganismo podía provocar la enfermedad. El equipo preparaba un reporte científico para documentar formalmente el hallazgo.
Qué condiciones favorecen la enfermedad
La roya de la vid suele aparecer durante la etapa final del ciclo productivo, aunque su desarrollo puede adelantarse cuando se combinan temperaturas de entre 20 y 25 grados con una humedad superior al 90%.
La infección puede provocar una caída prematura de las hojas, lo que reduce la capacidad de la planta para realizar la fotosíntesis. Esto puede afectar el crecimiento, la calidad de la fruta y la maduración de los racimos.
Por qué el hallazgo es importante para los viñedos
En regiones donde el patógeno está extendido se registraron epidemias con pérdidas productivas importantes, por lo que su presencia tiene relevancia económica y fitosanitaria.
Aunque Mendoza y San Juan concentran más del 90% de la superficie argentina con vid, Santa Fe mantiene una actividad vitivinícola en expansión, con pequeños viñedos principalmente en el centro provincial.
Por eso, la detección refuerza la importancia de la vigilancia, la prevención y el manejo sanitario en zonas de producción no tradicionales.